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4.1.14

Long time no see

Algo nuevo, algo viejo, cosas (y/o personas) que van, cosas (y/o personas) que vienen.

Lo extraño que resulta no haber tenido tiempo de escribir durante las vacaciones y sí durante el curso... Esta situación me resulta bastante parecida a la de las primeras semanas en los States, cuando había mil cosas que hacer y ni siquiera tiempo para descansar. Y es que se juntó la semana de exámenes finales (muy satisfecha con los resultados), con las fiestas, viajes y actividades que siguieron, y la llegada de la familia, con el correspondiente viaje por toda California.

No habría posts suficientes para explicar tranquilamente todo, así que este será un resumen, intenso, de lo que han sido para mí estas últimas 4 semanas, mi primer diciembre, en la bella Cali.

Durante la semana de exámenes finales, free food everywhere. Actividades para desestresarse y olvidarse por un momento de los exámenes, cosa que conseguían, desde luego. Lo más destacado, un desayuno (sí, desayuno) a las 10 de la noche, para afrontar lo que sería para algunos una larga noche de estudio. En mi caso no tuve mucho agobio con los exámenes, pero terminé el último día posible a la última hora posible, después incluso de haber cenado. Y con mi momento de nervios correspondiente, porque quería terminar. Madre mía, qué ganas de terminar.

Fiesta locura (la más bestia en lo que va de año) al más estilo Gran Gatsby en I-House, otra forma de desestresarse y acabar con el Fall Quarter (POR FIN!), aunque también daría paso a algo nuevo :)

La visita al Disneyland original fue una experiencia increíble. Yo sí que tuve infancia y pude recordarla hasta el mínimo detalle. El pastón para un solo día fue pagado con gusto. Mi sonrisa no tenía nada que envidiar a la de los niños que paseaban por allí. Además, la decoración navideña aportaba aún más magia a la que ya de por sí ofrece normalmente. Repetiría, pero desafortunadamente aquí no tengo pase anual. Damn it.

Y tras algunas cosas (que no pocas) más, hora de reencontrarse con la familia, y aprovecharla durante algo menos de dos semanas. Visitas obligadas a San Diego y La Jolla (no soy la única enamorada de estos dos lugares), Los Angeles y Hollywood (no soy la única a la que no le gustan estos dos lugares), para avanzar hacia lo inexplorado (hasta ese momento).

Yosemite, uno de los parques nacionales más importantes de EEUU, fue la siguiente parada. Asombroso, increíble, belleza de la naturaleza en su estado más puro. Sueño de niña cumplido, ver sequoias gigantes. Y vaya si eran gigantes.

Yosemite National Park
Parada de paso en Sacramento, para llevarme una sorpresa de lo más agradable. Detrás de la capital de California se esconde una ciudad pequeña, coqueta, con mucho encanto y demasiado que ver para un solo día. Queda alejada de todo (más o menos), pero sin duda merece la pena acercarse a echar un vistazo, por ejemplo, al Capitolio del Estado de California, réplica del Capitolio en Washington D.C.

Golden Gate Bridge, San Francisco
Y llegamos a San Francisco, una ciudad increíble, no por nada en específico, sino por la ciudad en sí, lo que más me interesa en un lugar. Igual que pienso que podría vivir en San Diego, y me encantó SF, no creo que pudiera vivir en ella. La visita, sin embargo, perfecta. Mucho caminar, mucho caminar, pero realmente así es como se conoce una ciudad. El Fisherman's Wharf (con el famoso muelle 39 y sus focas) y Twin Peaks, desde donde se puede observar toda la ciudad, pasando por la archiconocida Lombard St. y el Golden Gate, son las paradas más destacadas, y recomendadas sin lugar a dudas.

San Francisco desde Twin Peaks
Después de tanto norte, tocaba ir descendiendo en el mapa, para llegar a Monterey, ciudad costera pequeñita, con unos paisajes increíbles. Lo más recomendable, conducir por las 17 millas que recorren uno de los múltiples parques naturales del estado. Siguiendo hacia el sur, Santa Barbara (mi tercera opción en California). Y ya sé por qué la elegí. También es pequeña, pero con ese algo especial que te atrae. Quizás sea el sol, quizás sea el calor, quizás sea eso que te haga bañarte en la piscina del hotel el día de año nuevo a las 10 de la noche. Bendito sur de California.

Las uvas de la suerte no se olvidaron. Hicimos un alto en el camino para poner la tele y tomarnos esas 12 uvas, con el sol radiante típico de las 3 de la tarde en California de fondo. Y para hacernos a los States, 12 M&M's a las 12 de la noche de California. Nuevas tradiciones, nuevas formas de unir pasado, presente y futuro, quién sabe dónde.

Resumen del resumen: 2500 km, solo en el estado de California, en 12 días. A tope, pero el esfuerzo (sin lugar a dudas) tiene su recompensa. Conocer una de las tierras más bonitas del mundo, una de las tierras en la que he tenido la suerte de poder pasar, al menos, 9 meses de mi vida.

31.10.13

My place

This is my place, and I wanna stay here forever.

Ni que decir tiene que aquí me siento como en mi propia casa, y en gran parte es gracias a las personas que me rodean, que hacen que me olvide cada vez un poquito más de lo que queda al otro lado del océano. Y muchas de esas personas viven en el sitio en el que yo sabía que quería vivir cuando me asignaron San Diego: International House (I-House para los amigos).

Great Hall, International House UCSD
Existen apenas 20 residencias de este tipo en todo el mundo, así que me siento muy afortunada por estar escribiendo este post desde una de ellas. En realidad no sé por qué son tan escasas (supongo que por temas de calidad no cualquiera puede ser International House). Tendría que haber millones (de esta calidad, claro está), para que cualquiera pudiera tener esta oportunidad.

Las instalaciones son increíbles, y la oportunidad de compartir apartamento, pero manteniendo la intimidad de una habitación individual, supone una experiencia maravillosa. También debo decir que llevo compartiendo habitación desde que tenía 6 años (gracias, hermano) y no me ha ido mal, pero esta mezcla resulta muy atractiva. GIMNASIO GRATIS. Sí, y gimnasio de verdad, no como el de la resi de Getafe. Esa es una ventaja más.

Pero sin duda alguna, lo que hace que sea una International House es lo que hay detrás de esas instalaciones. La mitad de los residentes son estadounidenses y la otra mitad, internacionales. Riqueza cultural (no hace falta más que echar un vistazo a las nacionalidades de mis amigos). Los americanos se quejan de que solo nos juntamos estudiantes internacionales entre nosotros y dejamos a un lado a los locales. Bueno, llegamos aquí y todos estamos desesperados. NECESITAMOS AMIGOS. Pero guay, todos son la leche.

Algunas de las actividades que se llevan a cabo son I-Cares (organización de voluntariado con la que realizamos, entre otras cosas, la marcha para la concienciación del cáncer de mama), o las mesas de conversación. Por ahora solo estoy en la de coreano, y eso que no era mi prioridad #1. Ya sé presentarme y contar hasta 1 millón. Bien por mí.

I-Hop realiza eventos varias veces a la semana. Proyección de películas de terror (ahora que se acerca Halloween) o talla (carving? Ya no sé ni cómo traducir) de calabazas...


Pero lo mejor, so far, ha sido el Sunday Supper, una cena de "gala" (aquí ponerse tacones es lo más raro del mundo) que tiene lugar cada trimestre. Ya que no tuve PROM back in Spain, esta ha sido mi oportunidad de pasar un rato genial, rodeada de mi gente (no os olvido a los de España tampoco) y disfrutar de las actuaciones musicales de mis compañeros de andanzas americanas. Después, fiesta en el patio. Fiesta si llamamos a beber chocolate caliente (yo compro la idea) mientras me dedico a tomar fotos de la resi entera (ya lo comenté anteriormente, y se ha concretado).


Mañana (ya son más de las 12, así que técnicamente es hoy) tengo mi primer examen en inglés de toda la historia. Ay. Creo que lo llevo bien, y he decidido ponerme a escribir esto porque tengo mucho que contar y poco tiempo para hacerlo. Mañana por la noche es Halloween, y el viernes por la tarde (irónicamente por la mañana tenemos clase) tomamos rumbo a Los Ángeles, mi argentina y yo. Si sobrevivo os contaré mis locuras por Hollywood.


Too many things, not enough time.

22.10.13

Traveling around

No logro entender cuando la gente se encabezona con un lugar para estudiar. Sea cual se acabará encantándote, porque probablemente conozcas a más gente extranjera que local, y la vida universitaria (no conozco a nadie que me haya dicho lo contrario) te envuelve donde quiera que estés.

Esta vez tocó viajar a través de la comida. Y es que en apenas 5 días nos han deleitado con muestras de comida coreana, inglesa y africana, esta misma noche. Ninguna queja, pero es cierto que son formas muy diferentes de preparar los alimentos. Esta gran oferta se debe, cómo no, a nuestra querida residencia (la próxima semana hablaré de ella, lo prometo).

Pero no todo es viajar con los sentidos. A veces hay que hacerlo físicamente, y el día para visitar Los Angeles ya casi está aquí. Hotelito en Hollywood reservado. So excited! También planificando esos dos fines de semana tan especiales en los que tendré a Caroline cerca. Thanksgiving con mi familia americana más de 3 años después de despedirme de ellos.

Más cositas de la semana pasada... Estuve nadando durante 15 minutos en el Océano Pacífico, a día 19 de octubre, y no había quien me sacara del agua. Me he propuesto un reto: bañarme al menos una vez cada mes. No es que sea como mi querido Mar Mediterráneo, pero creo que puedo coseguirlo. Yes we can!

La Jolla Shores, La Jolla, CA

Estuvimos de compras en UTC (University Town Center), por primera vez desde que llegamos, y la verdad es que ya hacía falta. Y justo después, bonfire en Black Beach (la playa nudista de la que ya hablé, solo que esta vez, thank God, no era nudista). Cada luna llena la gente se reúne, canta y toca la percusión alrededor del fuego, como si de una tribu se tratara. Mola mucho.

Black Beach, La Jolla, CA

Para terminar, una de las mejores cosas que he hecho desde que estoy aquí ha sido una marcha para concienciar sobre el cáncer de mama. 5K (no sé la distancia, la verdad, porque puedo decir que no fueron 5 kilómetros), casi 2 horas por un recorrido muy bonito en el parque de la ciudad de San Diego, Balboa Park, y en el que llegamos a caminar por la autovía (previamente cortada, claro está). Pudimos recaudar algo de dinero, y levantarse a las 6 de la mañana en un domingo mereció la pena. Una cosa que hay que hacer en algún momento, y en EEUU todo se hace a lo grande, así que muy satisfecha por la parte que me toca.

Razón por la que decido posponer hablar de la I-House: Sunday Supper. Hora de arreglarse y ponerse taconazos, POR FIN. Y fotógrafa oficial, ya no solo de mi grupo, sino de la resi entera. A hacer photocall. Pero yo no me quejo, si es lo que me gusta ;)

15.10.13

¿Vuelta a la calma?

Parece que todo empieza a asentarse. Las semanas pasan volando, y eso es signo de que, efectivamente, los primeros días caóticos empiezan a evaporarse.

Ya he hecho mi primera tarea, en la asignatura de producción de sonido. Lo más maravilloso de hacer deberes es que los haces en un estudio de grabación increíble, disponible 24 horas los 7 días de la semana, y reservado exclusivamente para tu trabajo personal. Dan ganas de ponerse a cantar (como yo no canto ni nada...). Algún día caerá.

Your face made me think: "She's having fun,
but she has no idea of what's going on"

Kind of. Mi cara lo decía todo, sí. La semana pasada fuimos a bailar, para variar. Mi vals favorito (Anastasia, principalmente) suena, y un chico me dice que si quiero bailar. "Sure!", dije. Divertidísimo, pero no he dado más vueltas en mi vida. Lo glamuroso del baile se vio superado por mis tumbos en dirección a Noe una vez que paró la música. Pero disfruté, vaya si disfruté. Iba volando. Literalmente, mis pies no tocaban el suelo. Demasiado alto, le toca a mi sya.

En el apartado de idiomas... Quiero NO OLVIDAR lo poco que sé de francés y alemán, y en principio eran estos los idiomas a los que iba a asistir dentro del programa "Language Conversation Tables" que ofrece la International House (creo que hasta ahora no he hablado del lugar en el que vivo, y se merece un capítulo aparte, ¿semana próxima quizás?). Pues se han quedado en el querer, y he terminado apuntada a italiano (por fin) y coreano. Me estoy volviendo un cuarto asiática y un cuarto mexicana, aunque la otra mitad sigue siendo abderitana. Extranjeros, soy abderitana de Adra (Almería, Andalucía, Spain, Europe, the world), the best town ever.

Dejando a un lado bromas, se siente el ambiente internacional por todas partes. El campus en sí está lleno de asiáticos (no sé si lo comenté alguna vez). Lleno, lleno, casi la mitad de los estudiantes, diría yo. Hay mucha gente extranjera que estudia la carrera completa aquí, en UCSD. No sé cómo, porque a mí me dolería todo si tuviera que pagar 40.000$ cada año (desde aquí agradezco a mi universidad la oportunidad que me han dado, pero no los impedimentos burocráticos). En resumen, que se conoce a más gente de fuera que de los States. Resumiendo más aún, que me estoy volviendo asiática.

Por si acaso no había conocido ya a demasiada gente (sorry, guys, if I can't remember your names), en la fiesta de bienvenida del programa de familias de acogida de Solana Beach tuvimos otra oportunidad. Este programa ciertamente me ha salvado la vida. Dentro del ámbito de la universidad, existe la posibilidad de quedarse con una familia de la zona hasta que llega el momento de mudarse a un nuevo apartamento o residencia. En mi caso, me recogieron directamente del aeropuerto, lo que me ahorró bastantes quebraderos de cabeza y dejarme el alma acarreando mi pesado equipaje. Y la oportunidad interesante de seguir manteniendo el contacto durante todo el año, lo que aporta mucha seguridad cuando te encuentras a casi 10.000 km de casa.

Entre estas y otras cosas se desenvuelve mi vida. Planificación del primer viaje a Los Angeles, spring break...Y (me puedo morir tranquila después del 15 de febrero) voy a ver a Imagine Dragons en directo. Me dieron la alegría de confirmar la fecha de San Diego en la última parte de su gira mundial tras maldecirme mil y una veces de que para un año que salgo fuera, van a Madrid. Respiro tranquila.

8.10.13

Week 1

Semana primera de curso. Lo que significa que empieza el trabajo y "dejamos" las vacaciones. Pero las cosas siguen yendo demasiado deprisa.

Hay mucha gente que sabe más detalles de cómo me va y las cosas que hago, y tengo que resumir para no agobiar con too much information. En resumen, hice surf por primera vez (y espero que no por última) y conseguí "pararme" (para los que no estén acostumbrados, pararse es ponerse de pie en Perú y Argentina, NO EN ESPAÑA). Cociné la segunda y tercera tortilla de patatas de mi vida, las dos primeras en suelo americano. Mi pelo acabó verde tras una fiesta del color. Fuimos a ver las estrellas a los acantilados, pero descubrimos gracias a nuestro amigo japonés que en Mekisco (no Mexico) el cielo es más bonito. Pasamos 3 horas de nuestra vida en una playa nudista (¿por qué la playa más cercana al campus es nudista y no hay gente joven en ella?).

[ . . . ]

Hay cientos de anécdotas, y ese conjunto de anécdotas conformarán los recuerdos con los que me quedaré para siempre.

La semana pasada fuimos a bailar salsa (de nuevo). Y es que parece que estoy bailando más latino que en toda mi vida en España. Banderas de toda latinoamérica, pero no de España. ¿Será porque la música es latinoamericana y no española? No. Que yo sepa, Los del Río y Raphael son bastante españoles. Sí, queridos míos, es lo que me dedico a hacer aquí. Bailar La Macarena y Escándalo.

Y es que parece que estoy comiendo más comida mexicana de la que comería si estuviera en ese país. Pero creo que es una parte inseparable de California, y mi roomie me lo está haciendo descubrir. Bri, you're the mummy.

También quería destacar uno de los mejores días que he pasado aquí, el día del cumpleaños de mi buena amiga argentina (pero más madrileña que una servidora). Noe, sé que por ser tu día disfrutaste más que yo, pero me quedé bastante cerca. Felicidades, de nuevo. No te quiero, y es mutuo (¡faltaría más!). Y menos mal que nos odiamos, porque si no fuera así, hasta dormirías en mi cama :) Mi casa es tu casa.


De nuevo, recomendaciones de viaje... Por fin he visitado el centro de San Diego. Como ciudad es bonita, pero sigue siendo eso, una ciudad moderna. Sin embargo, el puerto y la bahía merecen mucho la pena. También Balboa Park, que alberga un gran número de museos, así como el zoo de la ciudad. Una buena primera aproximación para las visitas futuras. Volveré sin ninguna duda, también, a Seaport Village. Y volveré a ver las focas y leones marinos en La Jolla Cove, muy cerca de mi universidad. Estos animales son los reyes de la costa. Everywhere.

Esta semana se presenta ajetreada, cómo no. Muchas lecturas, muchas actividades, muchos grupos posibles a los que unirse, idiomas que practicar para no olvidar y otros nuevos que aprender. Un poco de gimnasio tampoco vendría mal (aun así, sé que volveré rodando a España). 

La conclusión que saco todos los días antes de dormirme es: "Demasiado que hacer, demasiado poco tiempo para conseguirlo". Así que la decisión que he tomado (y espero conseguir) es la de volver aquí el año próximo. Y cuando digo aquí me refiero a Estados Unidos, porque cambio de costa. BOSTON. Estoy enamorada de esa ciudad desde hace 3 años, y también de esa personita que vive en ella. Caroline, I'm coming (hopefully).

Mount Soledad Veterans Memorial, La Jolla, CA